Con el paso de los años, el uso de la toxina botulínica como tratamiento efectivo para el rejuvenecimiento de la piel ha ido creciendo a pasos agigantados, gracias a sus efectos visibles de forma inmediata.
No obstante, aunque muchos no lo crean, existe una gran cantidad de casos en los cuales las personas presentan inmunidad a las inyecciones de neuromoduladores.
Por eso, en este artículo profundizaremos acerca de todo lo relacionado al tema. ¿Nos acompañas?
En el Instituto de cirugía plástica Dr. Fabrizio Moscatiello contamos con un equipo médico especializado con más de 15 años de experiencia, con una amplia trayectoria profesional en tratamientos de medicina estética, consiguiendo resultados muy naturales y satisfactorios para nuestras pacientes con los tratamientos de neuromoduladores en Andorra. Todo ello con un trato personalizado y acorde con tus expectativas, haciéndote sentirte cómoda en todo momento.
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Causas de la inmunidad del Botox
Causas de la inmunidad del Botox
Antes de entrar en detalles que originan la resistencia de algunas personas hacia los efectos de las inyecciones de Botox, es necesario definir de qué se trata este término tan popular en las últimas décadas.
Pues bien, la toxina botulínica o botox no es más que un tratamiento medicinal cosmético, que se aplica a través de inyecciones en zonas específicas, siendo la cara una de las más solicitadas.
Su aplicación es ideal para atenuar o eliminar temporalmente las arrugas o líneas de expresión ubicadas en la piel.
Entonces, una vez conocido qué es y para qué sirve el botox, es momento de mencionar las causas que motivan la aparición de la inmunidad a sus efectos en determinados individuos.
La respuesta a esa interrogante no es muy difícil de encontrar porque, de acuerdo a un estudio realizado por científicos alemanes, un número aproximado de 200 personas que recibieron inyecciones frecuentes de esta toxina lograron desarrollar anticuerpos que inhibían los efectos regenerativos en el área dérmica sometida al tratamiento.
Además de la inhibición, según una publicación del Journal of Neural Transmission, las pruebas médicas determinaron que aunque por ahora el grupo de afectados es pequeño, sin embargo, podría crecer principalmente por la forma inadecuada de aplicación realizada por algunos especialistas.
¿Qué dicen sus creadores?
Para ponernos en contexto, el descubrimiento de la toxina botulínica se dio en el año 1895, por el bacteriólogo belga Emile van Ermengem. No obstante, su aprobación como tratamiento estético fue a finales del Siglo XX (1992).
Muchas personas les debemos enormemente a la pareja de doctores Carruthers, Jane y Alan, quienes experimentaron con el empleo del botox para eliminar líneas de expresión que usualmente aparecen cerca de las cejas.
28 años después, este matrimonio médico señala que este componente no solo se limita al campo del mejoramiento facial, sino que ha quedado demostrado que puede servir para combatir enfermedades como la migraña, parálisis cerebral, envejecimiento de la vejiga, osteoporosis y, por más increíble que parezca, eyaculación precoz.
Analizados estos factores, Jane y Alan Carruthers son conscientes de las complicaciones de usar frecuentemente esta bacteria. Por eso, ellos afirman que para conseguir los resultados esperados es necesario complementar el tratamiento con ciertas medidas como aplicar protector solar, además de no saltarnos las consultas médicas.
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Alternativas al Botox
Por último, viene el turno de una pregunta bastante común: ¿qué hacer si creemos que el botox no funciona?
Este famosísimo método cuenta con una larguísima lista de personas satisfechas con sus efectos regenerativos pero, como todo en la vida, simplemente a veces no produce las consecuencias buscadas originalmente.
Si este es nuestro caso, hay varias alternativas que podemos seguir. El primer paso es acudir a un dermatólogo o médico de confianza, que nos recete un tratamiento para combatir esta ineficacia y, posteriormente, realizar los controles post-tratamiento oportunos.
Completado estos pasos, y de persistir la resistencia a la toxina botulínica, podemos ejercitar un paso diferente: presentar una queja a la empresa fabricante por cuestiones de fallo del producto. Esta sería lla acción legal a tomar.
Sin embargo, esta reclamación sólo será considerada válida, siempre y cuando la consulta médica y los controles del especialista se haya realizado en los tiempos reglamentarios.
En fin, el botox no es una varita mágica que hará desaparecer arrugas o líneas de expresión al instante, sino que es una opción comprobada que entrega una óptima apariencia de manera progresiva, y un poderoso regenerador celular antienvejecimiento.
¿Porqué elegirnos?
El Instituto de Cirugía Plástica Dr. Fabrizio Moscatiello es un centro de referencia en el sector de la la Cirugía Estética, Plástica y Reparadora y la Medicina Estética, y cuenta con un equipo de profesionales con muchos años de experiencia, en constante evolución. Utilizamos las últimas técnicas y tecnologías para ofrecer a nuestros pacientes los mejores tratamientos y los menos invasivos, garantizando los resultados más óptimos.
Valoramos a cada uno de nuestros pacientes como si fueran únicos, para poder ofrecerles unos tratamientos a medida y personalizados, asesorándolos para elegir las opciones más indicadas según sus necesidades.
En el Instituto de cirugía plástica Dr. Fabrizio Moscatiello realizamos un estudio pormenorizado y global de cada paciente, ofreciendo los mejores tratamientos para obtener los mejores resultados, ya sea con una sola cirugía o combinando varias de ellas. Nuestros pacientes tienen una información exhaustiva de los tratamientos y de los resultados, y afrontan la cirugía con mayor seguridad y tranquilidad.